Adriana Bianco

El textil Latinoamericano

Nuestra corresponsal en Nueva York viajó hasta México para entrevistar a Mahia Biblos, experta en todos los aspectos del arte textil. La entrevistada nació en Buenos Aires y vive en México desde 1972. Después de formarse en su país natal y perfeccionarse en México, ejerció la docencia, principalmente en el país en el cual trabaja, donde se destacan sus actividades como organizadora del Taller de Experimentación Textil y la cátedra que dicta sobre Diseño Visual y Textil en el Taller Nacional de Tapiz del INBA; también es profesora de diseño textil en la Escuela de Diseño del INBA. Entre sus exposiciones recientes se destacan: la III Bienal de La Habana, 1989; "Doce por doce", Mexican Contemporary Textile, The Mexican Museum, Fort Mason, San Francisco, California, 1990; Textil Contemporáneo en Miniatura: México-Polonia, Puebla, México, y muchas más. Mahia Biblos es asesora de color y diseño de compañías textiles de Estados Unidos y México.


Adriana Bianco: ¿Cuál es la condición del artista textil en Latinoamérica?

Mahia Biblos: No es nada fácil; tal vez ahora exista más apoyo. Yo obtuve la beca Creadores Intelectuales del CONACULTA en 1991 y fue la primera vez que se dio al arte textil. El Instituto Nacional de Bellas Artes nos ha brindado el apoyo técnico a través del Colegio del Tapiz artístico. En 1993, obtuve la beca Apoyo a Proyectos y Coinversiones Culturales, del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes de México. En este caso se otorgaron dos becas, una a mí y otra a Androna Linartas. Recién ahora comienzan los organismos a tomar en cuenta al textil como fenómeno artístico.

AB: ¿Qué tipo de trabajo realizas con esta beca?

MB: El proyecto consiste en producir obras tridimensionales con el textil artístico, cuyo material será tejido y teñido por nosotros, o bien utilizar telas industriales sobre las que estamparemos o pintaremos. Todos estos materiales serán solidificados mediante procedimientos químicos de imprimación. Estas obras textiles escultóricas están inspiradas en los bultos funerarios de las culturas mesoamericanas, en los ritmos y en la utilización del color. Todo esto traducido a términos volumétricos y espaciales. Además, guiadas a la instalación de una exposición. Por último, las obras tienen como finalidad actualizar el textil artístico con las posibilidades estéticas, así como enriquecer los efectos cromáticos del teñido, cuyas vibraciones superan la pintura.

AB: Es un plan ambicioso y muy elaborado. ¿Cuál es entonces la condición del arte textil en la actualidad, dentro del panorama de las artes visuales, ya que el arte textil, participa de los problemas que hoy preocupan al mundo de las artes?

MB: El arte textil sigue siendo la Cenicienta, la hermana menor. No tiene la relevancia de la pintura, ni su prestigio.

AB: Pero el arte textil tiene una tradición muy grande en América…

MB: Si, pero se perdió. Se ha recuperado a partir de los años 60. Pero había entrado en una gran decadencia convirtiéndose en un "craft", en una "artesanía".

AB: ¿Cómo se recupera esta tradición perdida?

MB: La recuperación comenzó en la postguerra en toda Europa y en América después. Esta recuperación sobrevino con otro concepto de elaboración, ya que no se contaba con los materiales clásicos; así se usaron materiales de descarte. Los polacos fueron muy importantes en aportes y también la famosa Bienal de Lausana. América siguió los pasos de Europa; no tenemos, exceptuando a Olga Amaral, una identidad.

AB: Existen centros donde se enseña arte textil, instituciones como la Universidad de Bogotá, en Colombia.

MB: En Bogotá existe una escuela de diseño en la Universidad de los Andes, pero es diseño textil, es para diseñadores, no para tapiceros. No hay un centro donde se trabaje "arte textil". Existía en México el Taller Nacional del Tapiz, que pertenecía a la Escuela la Esmeralda, pero ha sufrido un corte.

AB: ¿No hay entonces una política cultural que recupere la tradición del tapiz y dé impulso a nuevas orientaciones?

MB: Sí, pero es a nivel artesanal, como artesanía, no el tapiz con un sentido artístico. Los americanos hablan de "craft" como una artesanía tradicional o urbana pero sin pretensión artística, el caso del Kilpin, que tenía detrás los movimientos feministas y las denuncias sociales… El arte textil, no como artesanía sino como expresión artística, está muy demorado con respecto a otras artes. En Argentina se encuentran artistas muy bien formados, pero sin imagen propia. Los uruguayos tienen un fuerte movimiento textil, pero son muy tradicionalistas. Luego está el grupo del sur de Brasil, Porto Alegre, con Croco y un grupo que trabaja realizando incluso congresos. En Perú, hay textil maravilloso en su tradición y su pasado que no se ha podido superar. Colombia desarrolla una fase de mayor investigación, pero más sobre el diseño. No hay por lo tanto un planteamiento artístico que aglutine y dé coherencia a la labor del arte textil.

AB: No logro comprender, existiendo en Latinoamérica una tradición tan rica, tan variada, que no exista arte textil.

MB: No debe confundirse la tradición, que en gran parte sigue viva como concepción artesanal, con la creación de un arte textil como arte. La cuestión puede dividirse en artesanía, diseño y arte textil. La artesanía tiene una rica tradición en los pueblos que repiten sus simbologías. Luego están los diseñadores que trabajan para la industria reelaborando, transformando y creando un lenguaje nuevo y luego está la parte artística del arte textil que trabaja la pieza única y que se inserta en la problemática del arte actual. En ese sentido el arte textil interesa menos que otras artes, tiene menos prestigio y se encuentra menos favorecido. Algunas bienales llegaron a salir de este letargo. También hay una mitología acerca de la limpieza, cuidado y conservación de la obra textil.



AB: Sin duda exige un mantenimiento y conservación más riguroso.

MB: Relativamente, porque con los nuevos productos químicos y procedimientos técnicos, la conservación ya no es un inconveniente.

AB: ¿Qué sucede cuando estamos frente a una obra textil concebida con materiales "mixtos" cuero, cartón, tejido? ¿Qué sucede con el concepto "textil"?

MB: Todo es lícito siempre que esté hecho profesionalmente y aparezca la trama y la urdimbre.

AB: De esta manera, el concepto de "arte textil" no se limita al uso de materiales tradicionales y permite una gran gama creativa.

MB: Por supuesto, se abre en cuanto a técnicas y materiales, pero en cuanto a las directivas, hacia donde va el arte textil, hay una nebulosa.

AB: Lo que vive el arte textil, es lo que viven las artes plásticas actualmente: pluralismo, diversidad y en cierta medida "nebulosa"

MB: Por supuesto, pero los artistas plásticos están mejor formados que la mayoría de los textileros.

AB: Podría decirse que estamos viviendo un proceso de encabalgamiento, donde el arte textil se encabalga con la industria, con la decoración, la arquitectura…

MB: Lo que planteas está en el término del diseño, allí hay una gran variedad, muchas posibilidades y todo el respaldo industrial para la renovación y creación de nuevas fibras y diseños de consumo masivo. Puede también insertarse el "arte textil" en la arquitectura, en espacios abiertos y produciendo atmósferas de gran calidez. Esto lo vemos en Europa y especialmente en Estados Unidos. Pero hay algo que quiero destacar: el arte textil es en cierta forma un arte de rebeldía frente a la tecnología.

AB: ¿Por qué?

MB: Porque el arte textil tiene un proceso tan lento frente a la rapidez de la maquinaria. El arte textil exige un proceso de elaboración, la proyectación, el enmadejar, el descrudado. Se rompe ese aceleramiento y se vuelve a una suerte de ensimismamiento. El arte textil es un arte subversivo.

AB: Y los tejedores, los que realizan la obra ¿cómo se insertan en el proceso? ¿se los puede concebir como creadores?

MB: Son artesanos, y el creador debe conducir al artesano. El mito de la interpretación puede llevar a equívocos en la factura de la obra. Hay que controlar. El artesano tiene una mano de obra especializada pero el creador tiene que saberlo guiar. El creador sabe qué tipo de textura y la relación de color que debe emplear, el artesano tiene una gran factibilidad, puede entender pero no puede resolver.

AB: ¿Por qué te sientes una "textil" y no una escultora que trabaja con textil? ¿Dónde está la diferencia?

MB: Porque manejo la fibra; con ella yo me expreso. La fibra me permite el colorido. Con cualquier elemento o material yo no consigo las posibilidades que me da la fibra, además la concepción es distinta. Es necesario saber toda una disciplina para poder manejarla. En mis obras hay una ruptura con respecto al tapiz tradicional, ya que trabajo en forma bidimensional. Desde el punto de vista plástico me interesa el espacio y el color y las motivaciones están basadas en el colorido y las formas prehispánicas.

AB: Esas formas y el color en el prehispánico tienen una connotación religiosa.

MB: Claro, están dentro de un ritual, había un significado, pero lo relevante para mí es el color y el problema del espacio.

AB: Pero los "fardos funerarios" están cargados de significación.

MB: La relación con la muerte es una decisión, una obsesión y una excusa plástica. Los envoltorios fúnebres tienen una gran riqueza de color, una gran gama, los mantos de Paracas, los de Tiahuanaco, los mantos chimú, para mí son una excusa válida y fuerte para crear mis propias cosas. También tengo un vivo interés por el textil guatemalteco con gamas muy altas, combinación de relaciones, lo que el europeo llama armonías desarmónicas, incluso la contraposición de formas, rayas con flores, por ejemplo. Desearía llegar a lograr un color heurístico, encontrar un color que me fuera propio. Estas son fuentes muy motivadoras.

AB: ¿En qué estás trabajando actualmente?

MB: Estoy trabajando en una obra en el Convento de la Merced, llevo un año de trabajo. Es un fardo funerario de seis metros de alto, donde se han teñido más de 150 kilos, se han tejido 89 tiras de 2 metros y medio; es una obra monumental. Tengo más de 240 entorchados y hay dos tejedores trabajando. Paralelamente está el desarrollo del trabajo de la beca y el proyecto de la exposición.


Suplemento Cultural Mérida
Yucatán, 13 de octubre de 1991